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LA CONSTRUCCIÓN EN ESPAÑA CONSOLIDA SUS BUENOS RESULTADOS TRAS CUATRO AÑOS SEGUIDOS DE CRECIMIENTO

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La producción del sector constructor en España encadenó en 2018 su cuarto ejercicio consecutivo de crecimiento y seguirá aumentando en 2019 y 2020, aunque a menor ritmo. Así lo revela el Informe sectorial de la economía española 2019 elaborado por la Unidad de Riesgos de CESCE a partir de datos oficiales del INE, ministerios y de un centenar de entidades empresariales y financieras.

La producción del sector se elevó un 8,4% y mostró un fuerte dinamismo en la edificación residencial (+10%) y no residencial (+8,2%), además de registrar una expansión más modesta de la obra civil (+1,2%). Se espera un empuje notable de la rehabilitación urbana gracias al Plan Estatal de Vivienda 2018-2021.

La edificación residencial mostró una vez más el mejor comportamiento, con una expansión superior al 10% (al igual que en 2017) y también presenta las mejores perspectivas para este año y el que viene, aunque con menores tasas de crecimiento. Las viviendas iniciadas en 2018 fueron 100.733, por lo que han aumentado un 24% en comparación con el ejercicio anterior. Se trata del quinto año consecutivo de crecimiento. En 2018, por primera vez desde hace diez años, la compraventa de viviendas en España superó el medio millón de operaciones, aunque no hay que olvidar que esta cifra supone tan solo el 54% de las alcanzadas en 2006, cuando las transacciones de viviendas sumaron 955.186 unidades.

La obra civil ha aumentado ligeramente su producción en 2018 y se espera que la tendencia positiva se mantenga en 2019 y 2020. Sin embargo, a pesar del fuerte aumento del volumen de licitación (+34%) y contratación pública (+40%) en 2018, los niveles siguen muy por debajo (-57%) de sus máximos históricos, alcanzados en 2008 y 2009, respectivamente. De acuerdo con los datos de DBK, el segmento de edificación no residencial experimentó un crecimiento en la producción del 8,2% en 2018 (+7,4% en 2017). Además, la superficie visada de obra nueva no residencial aceleró su ritmo de crecimiento en 2018, contabilizando una variación del +24,5%, frente al +8,4% de 2017. El impulso a la rehabilitación y la regeneración urbana es una de las líneas prioritarias que recoge el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021.


Más inversión en España y en la UE

La producción de la construcción en Europa también ha continuado en 2018 su paulatina recuperación, iniciada en abril de 2013. Según el BCE Boletín Económico, Número 2 / 2019, la producción en 2018 se incrementó un 2,2% en la eurozona (un 3,1% y un 3% en 2016 y 2017, respectivamente).

Los expertos alertan del inicio de una fase de desaceleración a escala global pero este enfriamiento de la economía llega en un momento en el que el mercado europeo de la construcción goza de muy buena salud, con el indicador de confianza a la altura de 2007 e incluso con cifras de producción por encima de las de 2007, en nueve de los diecinueve países que aportan datos a Euroconstruct, grupo independiente de análisis especializado en la prospectiva del sector de la construcción.


Para 2019 y 2020, la previsión de la Comisión Europea es que la inversión en construcción aumente un 2,7% en cada uno de los ejercicios, incrementos muy parecidos a los esperados para la zona euro. Además, el crecimiento seguirá siendo la tendencia general para todos los países.

Alemania lideró la inversión inmobiliaria con 77.000 millones de euros, lo que supone un 5,9% más que en 2017. Por su parte, Reino Unido vio reducida su inversión un 6,5% en un escenario marcado por la incertidumbre del “Brexit”.

El sector de oficinas fue el favorito de los inversores en Europa, con un volumen de 127.000 millones de euros (+6% respecto al año anterior). El sector residencial escaló hasta la segunda posición, superando por primera vez al minorista, con un incremento de la inversión del 22,4%, hasta los 50.000 millones de euros. Por su parte, los hoteles y otros activos alternativos batieron récords con un volumen de inversión de 22.000 y 21.000 millones de euros, respectivamente, mientras que la industria y la logística cayeron un 23,5%, hasta los 33.000 millones.


Aumentan las ventas de cerámica y materiales de construcción

Las exportaciones en el sector de los materiales de construcción han continuado con una tendencia alcista en el año 2018, aumentando más de un 4,71% sobre 2017, lo que le ha llevado a los 24.917 millones de euros, el 8,75% de la exportación española, según la patronal del sector, Cepco. Las ventas del sector cerámico totalizaron unas ventas de 3.597 millones de euros en 2018, lo que supuso un incremento del 2,5%, si bien el nivel de producción se mantuvo estable, con 530 millones de metros cuadrados. Las exportaciones que el sector realiza a los 187 países en los que opera, siguen teniendo una relevancia importante en la producción.

Se espera que las ventas de cerámica sigan creciendo en 2019 y 2020, hasta superar los 3.640 y 3.680 millones de euros respectivamente, lo que se traduciría en incrementos anuales del 1,1%. La producción de hormigón en 2018 se incrementó en un 11,6% respecto a 2017, alcanzando los 1.010 millones de euros. El sector llegó a su mínimo histórico en 2014 y se ha mantenido sin grandes variaciones desde entonces, aunque hay que tener en cuenta que la caída acumulada desde el año 2007 supera el 82%. En cuanto a las expectativas para 2019 mantienen la tendencia positiva, esperando llegar hasta los 1.087 millones de euros (+7,6%) y hasta los 1.150 millones de euros en 2020 (+5,8%).



Fuente:     cepymenews.es








Los países europeos piden que se utilice el tipo FFP2 ante el avance de cepas más contagiosas

¿Qué tipo de mascarilla hay que llevar en cada situación? ¿Cómo hay que ponérsela? El uso de estas protecciones contra el coronavirus vuelve a evolucionar en algunos países debido a la aparición de variantes más contagiosas.

Son las mascarillas que mejor filtran, puesto que bloquean 94% de las partículas más finas (alrededor de 0,6 micrómetros). Están destinadas en principio para el personal médico, con el fin de proteger a la persona que las lleva.

Estas protecciones se adaptan a la forma de la cara sin entreabrirse. FFP2 es la apelación europea y N95 es su equivalente en el continente americano. Austria y la región alemana de Baviera decidieron imponer este tipo de mascarillas en comercios y transportes debido a la aparición de nuevas variantes más contagiosas. Pero «volverlas obligatorias puede plantear muchos problemas», indica a la AFP KK Cheng, director del Instituto de Investigación Aplicada en Salud de Birmingham (Inglaterra).

Por ejemplo, al ser casi herméticas, se requiere un mayor esfuerzo para respirar, sin contar con que son más caras.

«Para toda una familia que debe cambiarse con frecuencia» la mascarilla «no es soportable» pagar 1 euro (1,2 USD) la unidad, afirma a la AFP el doctor Michaël Rochoy, cofundador del colectivo francés Stop Postillons, que preconizó desde el principio de la pandemia el uso generalizado de mascarillas.

Rochoy apunta además que el comportamiento es igualmente importante: «Uno puede llevar hasta una escafandra, pero si a la hora de comer se reúne con más gente en la misma mesa, ya sea en la cantina escolar o en el restaurante de la empresa, no sirve de nada «.

El uso de estas mascarillas de polipropileno, originalmente reservadas al ámbito sanitario, se ha generalizado con el covid-19. Su objetivo principal es impedir que su portador contagie a los demás. Si todo el mundo la lleva, puede por tanto aportar una protección colectiva.

Bloquea al menos 95% de las partículas de 3 micrómetros. Así como las FFP2, no hay que llevarla más de cuatro horas.

Las mascarillas de tela, industriales o confeccionadas en casa, se generalizaron a raíz de la escasez de mascarillas médicas al principio de la pandemia. Pero estas empiezan a ser consideradas menos seguras frente a las nuevas variantes.

Así, Alemania acaba de imponer las mascarillas médicas en los comercios y transportes y en Francia, el Alto Consejo de Salud Pública recomendó evitar las industriales de tela de categoría 2 -- con una capacidad de filtración de 70% --, y las caseras.

«Si todo el mundo lleva correctamente una mascarilla casera, la protección sigue siendo muy apreciable «, objeta no obstante el doctor Cheng, citando un estudio publicado el miércoles en la revista científica Proceedings of the Royal Society A.


Realizado por investigadores de Cambridge, este concluye que los aerosoles cargados de virus pueden recorrer 2 metros en varios segundos y que «el distanciamiento físico sin ventilación no es suficiente para proteger durante largas exposiciones «.

«El riesgo de infección se reduce de 60% con una mascarilla casera básica «, asegura Cheng.

Debe cubrir la nariz y la boca, englobando la barbilla. Hay que lavarse las manos antes de ponérsela y colocársela sujetando las tiras elásticas. Una vez puesta, no hay que tocarla, de lo contrario hay que volver a lavarse las manos. El presidente estadounidense Joe Biden se mostró en público con dos mascarillas superpuestas, suscitando el debate.

«Llevar dos mascarillas vuelve desde luego el bloqueo más eficaz «, según Cheng. » Pero antes que nada deberíamos centrarnos en la gente que no lleva mascarilla o que no se la pone bien «. Las de tela son reutilizables y pueden lavarse varias veces, en general diez.

En cambio, la Organización Mundial de la Salud recomienda «tirar inmediatamente» las mascarillas médicas de uso único. Pero algunos especialistas estiman que pueden lavarse varias veces antes de desecharlas, con el fin de limitar el gasto familiar y la contaminación del plástico. Otros preconizan guardar este tipo de mascarillas usadas en un sobre durante siete días, lo que tarda como mucho en morir el virus.

«Recomendaría reutilizar la mascarilla después de siete días, entre 5 y 10 veces para la población en general «, declaró a finales de 2020 a la AFP Peter Tsai, uno de los investigadores que contribuyó a la puesta a punto de las N95.








Fuente:  lasprovincias.es



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