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A IGUALDAD DE RELACIÓN CALIDAD-PRECIO, LOS ESPAÑOLES ELEGIRÍA LA MARCA CON MAS CONCIENCIA SOCIAL

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A IGUALDAD DE RELACIÓN CALIDAD-PRECIO, EL 86% DE LOS ESPAÑOLES ELEGIRÍA LA MARCA CON MÁS CONCIENCIA SOCIAL

Internet ha convertido a los consumidores en una comunidad cada vez más informada y exigente donde las redes sociales aumentan su capacidad de influencia.

Este empoderamiento, vinculado especialmente a la capacidad de influencia a través de las redes sociales, ha convertido al consumidor en alguien selectivo no solo en base a parámetros de calidad-precio, sino en toda una serie de valores vinculados a la marca, con la cual busca una identificación emocional y de valores. Cuando se pregunta a los españoles qué les hace elegir unas marcas u otras, hay dos respuestas que son el mantra de la cuestión: La calidad (80,87 %) y el precio, (81,8 %). Sin embargo, la importancia de la responsabilidad social corporativa se ha convertido en un factor implícito en la elección, dado que a igualdad de relación calidad-precio entre varias marcas, el 86,35 % de los españoles afirma que optaría sin ninguna duda por la más responsable. Estas son algunas de las conclusiones del 1er Estudio sobre “Engagement y vinculación emocional en las redes sociales”, presentado por MARCO de Comunicación, la agencia de comunicación y relaciones públicas líder en Europa y Latinoamérica con sede en España.

El sondeo ha sido realizado por MARCO entre más de 1.000 personas con el objetivo de analizar las relaciones de los españoles con las marcas, especialmente en las redes sociales. En él, se concluye que las marcas y las personas forjan gran parte de su relación en el mundo digital. Es por este motivo que las políticas de RSC de las empresas están influyendo en la decisión de compra de los españoles, gracias a la concienciación y diferentes movimientos sociales en los cuales la economía sostenible y la relación marca – consumidor – stakeholders, se ha redefinido. El comportamiento responsable (66,97%) es, tras calidad y precio, el 3er criterio de compra, ya que las empresas tienen una gran capacidad de ser motor de cambio social, y los españoles premian lo anteponen en su decisión de compra, por encima incluso de la publicidad (53,37 %).

Los españoles valoran de las marcas su esfuerzo por lograr un beneficio social a través de acciones de defensa del medio ambiente, inclusión laboral, y acciones benéficas. La RSC es un aspecto cada vez más demandado en todo tipo de organizaciones como un deber de su actividad, no como una compensación de ella. Esto ayuda a estrechar lazos entre marca y cliente, además de mejorar su credibilidad y la confianza que ofrecen, y las redes sociales son un gran escenario para analizarlo.


La relación entre las RRSS y las compras por internet

Los datos del sondeo evidencian cómo el modelo de consumo de información y productos giran en torno al uso de Internet. Y es que, a la hora de informarse sobre las nuevas tendencias de ocio y/o moda, la mitad de los españoles ya acude a las redes sociales (49,74 %), siendo Instagram la favorita (55,94 %). Las redes sociales se han convertido en una verdadera herramienta de información para la sociedad, donde tener a todas sus marcas preferidas disponibles. De hecho, el 57,29 % de los españoles siguen a sus marcas preferidas en las redes sociales, por lo que cualquier empresa que quiera abrirse al mercado, debe no solo definir su marca, sino también sus valores y, sobre todo, definir adecuadamente su estrategia en redes sociales, para interactuar directamente con su consumidor.


“Durante los últimos años, tanto marcas como organismos públicos y representantes de todos los sectores han avanzado de manera considerable en la revisión de sus políticas de RSC y en cómo comunicarlas. No se trata solo de comunicar cómo se actúa, sino de actuar como se comunica” ha comentado Didier Lagae, CEO de MARCO.




Fuente:      CepymeNews









Los países europeos piden que se utilice el tipo FFP2 ante el avance de cepas más contagiosas

¿Qué tipo de mascarilla hay que llevar en cada situación? ¿Cómo hay que ponérsela? El uso de estas protecciones contra el coronavirus vuelve a evolucionar en algunos países debido a la aparición de variantes más contagiosas.

Son las mascarillas que mejor filtran, puesto que bloquean 94% de las partículas más finas (alrededor de 0,6 micrómetros). Están destinadas en principio para el personal médico, con el fin de proteger a la persona que las lleva.

Estas protecciones se adaptan a la forma de la cara sin entreabrirse. FFP2 es la apelación europea y N95 es su equivalente en el continente americano. Austria y la región alemana de Baviera decidieron imponer este tipo de mascarillas en comercios y transportes debido a la aparición de nuevas variantes más contagiosas. Pero «volverlas obligatorias puede plantear muchos problemas», indica a la AFP KK Cheng, director del Instituto de Investigación Aplicada en Salud de Birmingham (Inglaterra).

Por ejemplo, al ser casi herméticas, se requiere un mayor esfuerzo para respirar, sin contar con que son más caras.

«Para toda una familia que debe cambiarse con frecuencia» la mascarilla «no es soportable» pagar 1 euro (1,2 USD) la unidad, afirma a la AFP el doctor Michaël Rochoy, cofundador del colectivo francés Stop Postillons, que preconizó desde el principio de la pandemia el uso generalizado de mascarillas.

Rochoy apunta además que el comportamiento es igualmente importante: «Uno puede llevar hasta una escafandra, pero si a la hora de comer se reúne con más gente en la misma mesa, ya sea en la cantina escolar o en el restaurante de la empresa, no sirve de nada «.

El uso de estas mascarillas de polipropileno, originalmente reservadas al ámbito sanitario, se ha generalizado con el covid-19. Su objetivo principal es impedir que su portador contagie a los demás. Si todo el mundo la lleva, puede por tanto aportar una protección colectiva.

Bloquea al menos 95% de las partículas de 3 micrómetros. Así como las FFP2, no hay que llevarla más de cuatro horas.

Las mascarillas de tela, industriales o confeccionadas en casa, se generalizaron a raíz de la escasez de mascarillas médicas al principio de la pandemia. Pero estas empiezan a ser consideradas menos seguras frente a las nuevas variantes.

Así, Alemania acaba de imponer las mascarillas médicas en los comercios y transportes y en Francia, el Alto Consejo de Salud Pública recomendó evitar las industriales de tela de categoría 2 -- con una capacidad de filtración de 70% --, y las caseras.

«Si todo el mundo lleva correctamente una mascarilla casera, la protección sigue siendo muy apreciable «, objeta no obstante el doctor Cheng, citando un estudio publicado el miércoles en la revista científica Proceedings of the Royal Society A.


Realizado por investigadores de Cambridge, este concluye que los aerosoles cargados de virus pueden recorrer 2 metros en varios segundos y que «el distanciamiento físico sin ventilación no es suficiente para proteger durante largas exposiciones «.

«El riesgo de infección se reduce de 60% con una mascarilla casera básica «, asegura Cheng.

Debe cubrir la nariz y la boca, englobando la barbilla. Hay que lavarse las manos antes de ponérsela y colocársela sujetando las tiras elásticas. Una vez puesta, no hay que tocarla, de lo contrario hay que volver a lavarse las manos. El presidente estadounidense Joe Biden se mostró en público con dos mascarillas superpuestas, suscitando el debate.

«Llevar dos mascarillas vuelve desde luego el bloqueo más eficaz «, según Cheng. » Pero antes que nada deberíamos centrarnos en la gente que no lleva mascarilla o que no se la pone bien «. Las de tela son reutilizables y pueden lavarse varias veces, en general diez.

En cambio, la Organización Mundial de la Salud recomienda «tirar inmediatamente» las mascarillas médicas de uso único. Pero algunos especialistas estiman que pueden lavarse varias veces antes de desecharlas, con el fin de limitar el gasto familiar y la contaminación del plástico. Otros preconizan guardar este tipo de mascarillas usadas en un sobre durante siete días, lo que tarda como mucho en morir el virus.

«Recomendaría reutilizar la mascarilla después de siete días, entre 5 y 10 veces para la población en general «, declaró a finales de 2020 a la AFP Peter Tsai, uno de los investigadores que contribuyó a la puesta a punto de las N95.








Fuente:  lasprovincias.es



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