LA PRECARIEDAD LABORAL DE LAS MUJERES INFLUYE EN EL AUMENTO DE ACCIDENTES EN EL TRABAJO

"Salir corriendo del trabajo para ir a cuidar a los niños, para ir a hacer la compra, todas esas cosas influyen", alerta la viceconsejera de Trabajo y Seguridad Social de Euskadi, Elena Pérez

La precariedad laboral, el hecho de tener que compaginar dos trabajos o tener que salir corriendo a hacer la compra o a cuidar de los hijos pueden hacer que los accidentes laborales en mujeres aumenten. Así lo reflejan los datos del Informe anual de Accidentes de Trabajo que elabora Osalan-Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales, que por primera vez incluyen la perspectiva de género a la hora de analizar los riesgos laborales.

Se trata de la nueva estrategia vasca en salud y seguridad laboral que incluye un cambio de políticas y profundiza en la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales al constatarse que mujeres y hombres se accidentan de forma distinta: ellas tienen accidentes de camino al trabajo o saliendo de él y en actividades de servicios, mientras que ellos se accidentan durante la jornada laboral en trabajos artesanos relacionados con la industria en los que se utiliza maquinaria.

"La segregación ocupacional se ve en los datos. Cuando dan los datos de que los hombres se accidentan utilizando máquinas es porque el hombre fundamentalmente trabaja en la industria. En el caso de las mujeres son caídas en el sector servicios. Eso indica que la segregación ocupacional está teniendo una clara influencia en los riesgos y accidentes laborales. Sin olvidar las dobles o tripes jornadas que algunas mujeres siguen sufriendo y que hacen que haya más presión sobre ellas. Salir corriendo del trabajo para ir a cuidar a los niños, para ir a hacer la compra, todas esas cosas influyen. Por lo tanto, la valoración de riesgos laborales y las medidas que las empresas pongan tienen que tener en cuenta esa cuestión y cómo no, la edad", ha explicado la viceconsejera de Trabajo y Seguridad Social Elena Pérez, que ha presentado los datos este jueves en Bilbao junto a la directora de Osalan, Lourdes Iscar.

 

Trasladar el foco del puesto de trabajo a la persona trabajadora

Con la nueva estrategia, que aún se encuentra en sus fases iniciales, se pretende "trasladar el foco del puesto de trabajo a la persona trabajadora viendo su salud como un todo y eso implica profundizar en la perspectiva de género", según la viceconsejera. También tendrán en cuenta factores como la edad el sexo, el Territorio Histórico, el sector de actividad y el tipo de contrato del trabajador.

Teniendo en cuenta esos datos, el informe concluye que en el año pasado 7.126 hombres sufrieron accidentes de trabajo cuando desarrollaban su labor en industrias manufactureras o la construcción, frente a 277 mujeres. Por el contrario, 3.044 mujeres se accidentaron en servicios de restauración y vendedores frente a 1.964 hombres. En el momento del accidente, del 44% de las mujeres y el 24% de los hombres estaba en movimiento y el 27% de los hombres y solo un 9% de las mujeres estaban usando maquinaria.

Entre los motivos, la directora de Osalan, Lourdes Iscar ha destacado el estrés y el sedentarismo generado por la pandemia. "Creo que estamos más agobiados, más miedo, estrés. También nos hemos movido menos, ha aumentado todo el tema de accidentes cardiovasculares, infartos, anginas de pecho, etc. Hemos sido más sedentarios, lamentablemente, y eso ha perjudicado la salud", ha explicado Iscar.

La directora de Osalan ha resaltado que con este trabajo lo que buscan es "ofrecer una herramienta que pueda orientar" a agentes sociales, empresas, representantes de las personas trabajadoras, servicios de prevención y a la propia administración para impulsar una "mayor implantación y cumplimiento" de las medidas de prevención de riesgos laborales.

 

 

 

Fuente: Eldiario

 

 

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